Viernes, 03 Abril 2020
El tiempo - Tutiempo.net

Política

Entre el triunfo electoral de octubre, y la asunción del mando el 10 de diciembre, Raúl Alfonsín tuvo que acelerar los tiempos para armar su gobierno y definir los primeros pasos. Tras las celebraciones del pueblo que recuperaba la libertad y la república, y las expectativas por el regreso de la democracia, el presidente electo debió concentrarse con sus colaboradores en una tarea que exigiría tiempo y dedicación jornada completa. Habíamos salido del infierno que tuvo al país preso de la peor calamidad.

Entre el 30 de octubre y el 10 de diciembre, Raúl Alfonsín tuvo que organizar su gobierno de manera precipitada. Y pasar de la euforia y la celebración por el sorprendente triunfo electoral, a la concentración en la tarea que exigiría energías descomunales, con resultados inciertos. Fueron 40 días de entusiasmo y vértigo. Se “estrenaba” una democracia nueva, las condiciones no daban para reeditar ninguna experiencia que pudiera registrar la memoria de los argentinos de aquel entonces. ¿Cómo armar un gobierno sin tener detrás otra cosa que el abismo, ese inmenso agujero negro que dejaba la dictadura, lejanas referencias y experiencias de los años 60 y 70, un torrente aluvional de trayectorias diversas, exilios interiores y exteriores, todos convocados por aquel impensado desafío? “Todo fue demasiado rápido en esas últimas semanas de 1983.

Quienes vivieron aquella etapa, la "Primavera democráctica", recordarán aquel hombre de bigotes negros y gruesos, potentes como sus convicciones, que por entonces hablaba con energía desde el balcón de la Casa Rosada. Enfatizando su oratoria con el índice de su mano derecha extendido, cortando el aire en cada gesto, y la mano izquierda en el bolsillo del saco, prometiendo entonces que "con la democracia se cura, se come y se educa", metas que, como todos sabemos, no se han cumplido tal como aquel Presidente lo soñaba entonces. No era esa ilusión, todavía frágil por la historia que cargábamos como una mochila pesada, una ofrenda para él sino para lo que en aquel momento encarnaba con tanta fuerza y pasión. La gente en su alegría ahuyentaba los fantasmas. Cantaba contra los militares el clásico: “Se van/ se van/ y nunca volverán”, pero el temor y las experiencias pasadas los obligaban a preguntarse en la intimidad: “No volverán, ¿no?”. “Después de jurar, Alfonsín seacostóa dormir la siesta” contó una vez Margarita Ronco, eterna secretaria del ex presidente, quien contó detalles increíbles de la transición. La visita de Menem, la montaña de demandasy una anécdota con el grupo Menudo. La organización de una ceremonia inédita entre la desconfianza, la incertidumbre y la esperanza.

Argentina, sin embargo, siegue siendo ese país que ha sufrido por desencuentros; las dictaduras, las desmesuras y torpezas, los aprovechamientos y experimentos de la derecha y, también, de la izquierda, la persecución, los bombardeos, la estigmatización, la tortura, la resistencia, la inflación, y otras calamidades. Pero ahora estábamos huérfanos de los fanáticos asesinos que habían sumergido en el oscurantismo más profundo al país. Ahora había que darle forma a la democracia: Ahora Alfonsín.

Habíamos estado sumergidos en una campaña electoral que no dio respiro y desbordó las más entusiastas expectativas, nadábamos entre el vértigo que producía el descalabro y retirada de la dictadura militar y la incertidumbre de un período que debía desembocar, no sabíamos bien de qué modo, en el retorno a un régimen democrático”, recuerda Horacio Jaunarena, entonces un abogado radical de Pergamino, de 41 años, que acompañaba a Raúl Borrás, uno de los “delfines” y hombres de mayor confianza de Alfonsín. Había que contener las expresiones de júbilo y las emociones personales, que eran muchas y muy fuertes, y poner manos a la obra. Había que organizar el nuevo gobierno y preparar la puesta en marcha de la vida democrática. Un momento sin precedentes para la historia del país colocaba a aquel puñado de hombres frente a un reto inédito; la última experiencia de gestión del radicalismo había sido veinte años atrás, durante los tres años de gobierno de Arturo Illia (‘63-’66), interrumpido por otro golpe de Estado. La última salida de los militares del poder y comienzo de una experiencia democrática, diez años antes, con el retorno del peronismo al gobierno en el ‘73, tampoco había terminado bien.

Los hombres con los que contaba este abogado y dirigente político, don Raúl Alfonsín, radical de 56 años, elegido el 30 de octubre por el 52% de los votos, eran los viejos dirigentes de su partido, la UCR, quienes venían acompañándolo en su Movimiento de Renovación y Cambio y el núcleo del “Grupo Lalín”, que a lo largo de los años ’70 se reunía todos los miércoles, en lo que su principal referente definía como “una estrategia sin tiempo” para pensar el país y su futuro. A ese núcleo se fueron sumando políticos radicales y extrapartidarios, intelectuales y profesionales que no imaginaban que llegaría aquel momento. Esa fue la cantera principal de la que salieron los equipos del Presidente. No había ni poderosos ni “influyentes”.

Algunos recuerdos de aquella primavera democrática: 
- Los demócratas chilenos, que en 1983 padecían la dictadura de Pinochet, asistieron a la asunción de Alfonsín con la expectativa de un contagio democrático en el Cono Sur. El ex presidente socialista Ricardo Lagos recuerda su afinidad inmediata con el presidente argentino.

- El emblemático actor del cine nacional, Héctor Alterio, fue amenazado de muerte por la Triple A y perseguido por la dictadura. Tuvo que exiliarse en Madrid, donde seguían vigilándolo. En 1983, pudo volver a trabajar en el país. Fue protagonista, junto a Norma Lenadro, de “La historia oficial”, una película que se pudo filmar gracias al retorno democrático. Fue estrenada en abril de 1985, abordó el tema del robo de niños y ganó el Oscar.

- El historiador Robert Potash dice que cuando Alfonsín tuvo el acierto de recitar el Preámbulo de la Constitución Nacionalen sus discursos, y luego sumó la promesa de enjuiciar a los dictadores, el ex presidente “electrizaba multitudes”.

- El Nunca Más que elaboró la Conadep (Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas), expone y deja al desnudo las zonas más oscuras: torturadores y asesinos tenían a su vez familias y una rutina a la luz del día mientras decidían si sus víctimas serían o no arrojadas con vida al Río de la Plata. La pesada tarea de reunir expedientes y pruebas para remitirlas a la Justicia en el informe Nunca Más se canalizó entonces a través del trabajo de numerosos voluntarios cuyos plazos también fueron acotados. Entre sus integrantes, la Conadep tuvo a la periodista Magdalena Ruiz Guiñazú y al escritor Ernesto Sabato.

- "La esperanza, que era casi imposible hace días, es ahora nuestro venturoso deber”, dijo Jorge Luis Borges. Y agregó: "Escribí alguna vez que la democracia es un abuso de la estadística: yo he recordado muchas veces el caos provisto de urnas electorales. El 30 de octubre de 1983 la democracia argentina me ha refutado espléndidamente. Espléndida y asombrosamente. Mi utopía sigue siendo el país o todo el planeta, sin Estado o con un mínimo de Estado, pero entiendo no sin tristeza que esa utopía es prematura y que todavía nos faltan algunos siglos".
Policía quema cubiertas en Rosario.
En medio de un fuerte desconcierto federal, el gobierno de Cristina La Muchacha Progre Kirchner intentó deslindar las culpas por la crisis de protestas policiales y saqueos a comercios en varias provincias del interior del país. Dijo que "son de exclusiva competencia de las provincias".

Sin embargo, en las últimas horas movilizó a 10.000 efectivos de Gendarmería Nacional a las regiones más candentes a los efectos de evitar el efecto dominó que los cordobeses generaron tras la noche trágica de la semana que termina. Además diseña un plan antisaqueos para el 20 de diciembre próximo, cuando se recuerda el peor día de la crisis de 2001 donde El Chupete De la Rúa abandonó el gobierno trepado al helicóptero.

Córdoba: sangre y locura en una semana
que termina con dos muertos.
Pese al nerviosismo oficial, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, insistió desde Chaco en que la responsabilidad por la seguridad es "pura y exclusivamente de competencia provincial". En medio de este cuadro, el secretario de Seguridad, Sergio Berni, viajó con 2.500 gendarmes a la provincia de Santa Fe por pedido del gobernador Antonio Bonfatti. Otros 2.000 habían enviado anteayer a Córdoba, los que se sumaron a los prefectos que fueron a Catamarca y a los escuadrones de gendarmes que viajaron a Neuquén, Río Negro, San Juan, Chubut, La Rioja, Bariloche y a la provincia de Buenos Aires, sobre todo a Mar del Plata y Chivilcoy, dos puntos que el Gobierno considera conflictivos.

Mientras tanto en Buenos Aires, en medio de una fuerte preocupación por el peligro de contagio de los saqueos y conflictos por los reclamos de las fuerzas de seguridad registrados en casi todo el país, el gobernador bonaerense Daniel Ecléctico Scioli anunció que prepara una mejora salarial para enero. Además, ante los rumores que se acrecentaron durante la jornada, acerca de posibles ataques delictivos, se realizó un refuerzo de la presencia de efectivos policiales en supermercados y zonas comerciales del conourbano. Scioli encomendó al ministro de Seguridad de la provincia, Alejandro Granados, enviar señales y un fuerte mensaje de apoyo a la institución policial. "Quiero agradecer a la policía de la provincia de Buenos Aires su compromiso, responsabilidad, su sentido del deber y su vocación de servicio por estas horas tan sensibles", declaró el propio Scioli, por la mañana, durante un acto en el puerto de La Plata. También afirmó: "Buscamos en todo momento jerarquizarlas, darles más oportunidades para ellos y sus familias".

Los operativos en cada región consisten en presencia de gendarmes, coordinados con fuerzas provinciales, intercambio informativo, tácticas de cómo ingresar, salir y cubrir los barrios, métodos de comunicación entre fuerzas y denunciantes barriales de los saqueos. "En total estamos movilizando 10 mil efectivos de Gendarmería", confió un funcionario del Ministerio de Seguridad que dirige María Cecilia Rodríguez, que en los cinco días de crisis aún no se mostró en público. El diagnóstico real del Gobierno es alarmante. En la más estricta reserva atribuye los saqueos a que las policías provinciales acuarteladas liberan zonas e instigan a grupos de delincuentes, algunos vinculados con el narcotráfico, con los que tienen contacto, para que cometan esos estragos en motos y camionetas. Así presionan y condicionan a los gobiernos provinciales. Esa fue la conclusión de Berni, que anteayer viajó a Córdoba y que conversó con todo el gobierno de José Manuel de la Sota. Ese mismo informe le dio Berni a Cristina Kirchner anteanoche en Olivos y ella ordenó un plan y movilizar a las fuerzas.

La policía acuartelada en Neuquén.
La crisis social es el caldo de cultivo para que se propaguen esos focos a cientos de saqueadores. Por eso, la Presidenta evalúa en Olivos adelantar el pago del aguinaldo a todo el sector público y a los jubilados para antes de la Navidad. En lo económico, apuesta a que las empresas cerealeras aporten esta semana 2000 millones de dólares a cambio de una letra del Banco Central y así oxigenar las reservas que caen todas las semanas. Puertas adentro, según se supo, algunos funcionarios evaluaron que Cristina La Muchacha Progre y su secretario de Legal y Técnica, Carlos Transparencia Zannini demoraron demasiado el envío de gendarmes a Córdoba para aislar a De la Sota por ser opositor y dejaron escalar el conflicto a un punto de descontrol. Capitanich quería enviar las tropas de inmediato pero fue obligado a acatar la orden. Cristina desgastó así a su nuevo ministro y dejó que las demás policías provinciales se sumaran a la protestas.
Viernes, 06 Diciembre 2013 12:40

Crueldad intolerable

Por
Por José Podda 
Esta es la foto de Carlos Andrés Hidalgo de 19 años quién fuera ejecutado por la espalda por un policía en el Barrio Teresa de Calcuta, Pocito. Es una tragedia. Que muera un joven es siempre muy lamentable, que muera asesinado (como muy probablemente haya sucedido) es aun más aciago. Pero lo que se vuelve intolerable es el cruel destrato que está haciendo la policía, el gobierno y supongo que también la Justicia para con ese joven muerto y su familia.

A ellos se suma la prensa que ha tomado la noticia casi con desdén. Es evidente el contraste con el tratamiento que se le dio a la noticia del incumplimiento del contrato de quien debía organizar la fiesta de los egresados del la Escuela de Comercio. En un caso se cubrió la noticia hasta el cansancio, la mayoría de los periodistas se solidarizaron con los padres y alumnos casi como si fueran las víctimas del incendio de Cromagnon. Unos padres perversos y delincuentes golpearon al empresario. Ni la prensa ni la policía criticó ni persiguió a esos violentos siniestros padres. Por el contrario quien fue preso, aun sin saber que hubiera delito, fue el empresario y el padre del empresario.

En el caso del asesinato de Hidalgo, no se sabe que el policía criminal esté preso, no he visto a la prensa solidarizándose con los familiares de la víctima, no supe que la dirección de derechos humanos haya salido a contener a la familia. Por el contrario el jefe de policía habló de los antecedentes penales del chico. Hoy nos enteramos que han detenido a la madre y al padrastro de ese joven. ¿Cómo, pero cómo, me pregunto con indignación, se puede ser tan cruel?

Conozco casi de memoria las posibles refutaciones a mi afirmación. Aun no hay investigación, no es posible determinar si hubo intencionalidad, responsabilidad, negligencia o accidente. Es verdad, pero hubo un muerto. Eso en si mismo es un escándalo, debería bastar para que la justicia y el gobierno se activen en la investigación pro esclarecimiento. La prensa debería poner el primer lugar lo que es primero, es decir la vida. La vida es antes que el orden, antes que los supuestos antecedentes. Mal agüero para nuestra sociedad si dejamos que nos arrebaten la vida de un joven con la misma indiferencia que podríamos sentir ante una noticia nimia y rutinaria.
Jueves, 05 Diciembre 2013 09:56

El día que desapareció el Estado

Por
Por Ernesto LLoveras 
Quizás el efecto más grave de la negra jornada de saqueo vivida en Córdoba, más allá de las dos muertes registradas, es la virtual desaparición del Estado. El Estado es la garantía de institucionalidad, de la división de poderes, de la vigencia de la ley y de las autoridades elegidas por el pueblo. Nada de eso funcionó, y el ciudadano común sufrió otro atropello a sus derechos más básicos, a su integridad, y a su propia dignidad.

Por un lado, el gobernador De La Sota no supo solucionar un conflicto policial-salarial, que ya había explotado hacía varios días, y no obstante prefirió emprender un viaje Internacional, pagado por los cordobeses, que nada tenía que ver con la gestión de gobierno. Papelón de un gobernante, que priorizó sus contactos foráneos, en desmedro del sector policial, que ya venía reclamando una sustancial mejora en sus escuálidos ingresos salariales, dejando a toda una población indefensa, sin posibilidad alguna de contrarrestar la horda de delincuentes, que salieron impunemente a saquear, matar, y destruir todo lo que encontraba a su paso.

Por otro lado, el Gobierno Nacional, haciendo gala de un internismo enfermizo, dejó que la mecha ardiera, y la bomba explotara, sin importarle en lo mas mínimo sus consecuencias. Fue patético y vergonzoso ver al Jefe de Gabinete, aduciendo que el Gobernador no le llamó, cuando por imperio del Art. 99 de la Constitución Nacional, es la Presidenta la que como Comandante de las Fuerzas Armadas, tiene la atribución exclusiva de organizarlas, y distribuírlas, según las necesidades de la Nación. Mientras todos los argentinos veían en directo por TV los aberrantes actos de saqueo a la propiedad privada, la Casa Rosada, al parecer, sintonizaban otro canal.

El gobierno nacional abandonó a su suerte al pueblo cordobés, apostando a un nuevo desgaste de un mandatario opositor, involucrando a todos los argentinos en una interna salvaje, como en su momento la sufrió San Luis, cuando el Kirchnerismo le negó el envío de partidas nacionales, que luego fueron reconocidas y exigidas por la propia Corte Nacional.

Otro capítulo fue la reacción de cientos de cordobeses, que al percibir la ausencia policial, no dudó en mostrar las reacciones mas bajas del ser humano, evidenciando una total ausencia de valores éticos, quizás como un retorcido espejo de sus propios funcionarios y políticos, que hacen de la riqueza personal y la desmesura de sus gastos propios, su principal objetivo en su paso por la vida pública.

Un país sin modelos éticos, no puede pretender generar una sociedad equilibrada. Un estado ausente, produce una cadena de desencuentros que puede detonar en la disolución del tejido social. Los medios internacionales reflejaron la caótica jornada, y nuestra sensación de tristeza e impotencia, nos invadió, mientras buscábamos alguna respuesta. El Estado, los gobernantes, los políticos con responsabilidades funcionales, estuvieron ausentes, no supieron como prevenir el conflicto, ni como superarlo una vez desatado. Muchos ciudadanos perdieron el trabajo de toda una vida, perdieron sus sueños, y ya hablan de dejar el país, en busca de mayores garantías. Quizás la única salida que nos queda, es intentar lograr un cambio ético, cambio ético desde la profundidad de nuestra conciencia, cambio ético exigible a nuestros dirigentes políticos, acompañado de sanciones sociales y electorales... para lo cual es fundamental la memoria, y la participación , porque evidentemente, las actuales autoridades no están ni estuvieron a la altura de las graves circunstancias vividas.
Guillermo Reinwick comprometió directamente al vicepresidente en las diligencias que se hicieron para que Ciccone no quebrara. El abogado de Boudou pidió la nulidad de sus dichos.

La defensa del vicepresidente Amado Decencia Boudou contraatacó tras el revés que recibió en la Justicia: pidió formalmente la nulidad de la declaración del empresario Guillermo Reinwick, yerno de Nicolás Ciccone, y también solicitó que se lo investigue por falso testimonio. Fuentes judiciales señalaron que el abogado Diego Pirota, defensor de Boudou, presentó un escrito ante el juez federal Ariel Lijo pero que tiene como destino final la Cámara Federal, para anular la declaración como testigo de Reinwick. De forma paralela, Pirota denunció a ese empresario por "falso testimonio" por el contenido de los dichos vertidos en esa declaración en donde el vicepresidente y su amigo y socio, José Núñez Carmona, quedaron más comprometidos en la causa por la imprenta de billetes. Esa denuncia por "falso testimonio" quedó en manos del juez federal Luis Rodríguez, indicaron fuentes judiciales.

El juez Lijo tenía previsto tomarle declaración testimonial a Nicolás Ciccone, cofundador de la imprenta y suegro de Reinwick, pero ninguna fuente judicial confirmó que el empresario fuese a presentarse ante la posibilidad de que su declaración también fuera impugnada. Pirota sostuvo que existe un documento en la causa fechado el 29 de noviembre pasado, donde Reinwick había sido considerado imputado. También sostuvo que Reinwick es "parte interesada" porque él gestionó reuniones entre Nicolás Ciccone y el vicepresidente Boudou, tal como lo contó el propio testigo ayer durante su declaración.

Reinwick habló durante cinco horas ante el juez Lijo en donde comprometió directamente al vicepresidente en las diligencias que se hicieron para que Ciccone no quebrara. Y reveló cómo Núñez Carmona les explicó la propuesta para que "The Old Fund" se hiciera cargo de levantar el rojo de la empresa, a cambio de un 70 por ciento del paquete accionario. En su declaración, Reinwick se despegó de cualquier eventual sospecha en su contra y afirmó que había recibido amenazas efectuadas por Núñez Carmona para que evitara contar detalles de esa operatoria.