Martes, 31 Marzo 2020
El tiempo - Tutiempo.net
Domingo, 14 Octubre 2018 12:13

El Juez Flores tiene que investigar a Gioja pero se le prescriben las causas por abuso

Por Ernesto Simón
El Juez Flores tiene que investigar a Gioja pero se le prescriben las causas por abuso Foto: Tiempo de San Juan

Pablo Flores, el magistrado que debería meter preso a José Luis Gioja, es el mismo que deja prescribir las causas de abusadores sexuales.

Este sujeto que por desgracia es juez en la provincia de San Juan, tiene en sus manos la causa por sobreprecios de la aseguradora que Gioja contrató cuando era gobernador. Es también quien dejó prescribir hace años otra denuncia por abuso sexual que pesaba contra el ginecólogo Carlos Martínez, ahora acusado nuevamente por más acosos.

En la denuncia contra Gioja, se habla de una cifra de 3.500 millones de pesos de sobreprecios. Sin embargo Pablo Flores nunca citó al exgobernador y tiene el expediente planchadito, como la bandera de Luca Prodan.

Pablo Flores es el titular del Juzgado de Instrucción N° 2. En su despacho tuvo una causa por abuso sexual que se le venció. Él ni siquiera sabía que se le había escapado la tortuga. Su obsolencia es dañina porque al precio de su ineptitud lo paga la sociedad.

Tras conocerse el caso del ginecólogo denunciado, se desató un escándalo. Al magistrado Pablo Flores se le venció un expediente contra el mismo abusador y dejó desamparada a una presunta víctima hace años. Es un caso paradigmático de desidia judicial y de abandono al ciudadano común por parte de la Justicia local.

El ginecólogo denunciado por múltiples abusos sexuales en Jáchal ya tenía un procesamiento en su contra por un hecho similar que sucedió hace años. Una mujer lo había denunciado en 2006 por presuntos manoseos cuando éste la atendió en el hospital de Sarmiento.

Según la Corte de Justicia, el ginecólogo Martínez fue procesado por abuso sexual simple en el 2013. La resolución fue apelada y en 2014, la Cámara Penal no lo admitió y regresó la causa al Segundo Juzgado de Flores. Desde entonces se encajonó y, lo que era obvio, prescribió. El juez había dicho que el expediente estaba en la Sala I de la Cámara Penal pero luego se descubrió que en realidad la causa había vuelto de segunda instancia y se encontraba en su juzgado.

Juez Pablo Flores. Ilustración: Copete. 

Su lentitud permitió que la tortuga le sacara vuelta de ventaja. Por eso el abusador tuvo suerte, porque le tocó un juzgado vergonzoso y lento, anacrónico, por llamarlo de algún modo, y la denuncia en contra del degenerado caducó. El profesional médico quedó libre y en 2018 se volvieron a conocer casos de abusos denunciados por mujeres de Jáchal.

Lamentablemente este sujeto, Pablo Flores, quien llegó a juez no se entiende cómo, es el que debe investigar al exgobernador José Luis Gioja, quien está denunciado por sobreprecios con la ART IAPSER, la cual contrató en forma directa para los empleados públicos de San Juan. Se calcula que el sobreprecio que pagó durante 10 años fue de 3.500.000.000 de pesos. Una friolera de plata que los ciudadanos ovejunos y sumisos de la provincia pagaron con devoción inexplicable.

Gioja también está involucrado en un caso de corrupción con una empresa extranjera. Hay una sentencia firme en Estados Unidos, donde se explica que la empresa Dallas Airmotive pagó coimas en el despacho del exgobernador.

Todo esto no importa nada para el Juez Flores que hace la plancha mejor que nadie. Seguramente la investigación contra Gioja prescribirá y así salvarán el buen nombre y honor del actual diputado peronista.

La Corte de Justicia auditó el juzgado de Pablo Flores y suspendió sus vacaciones. Es por la prescripción de una causa que duerme desde el año 2013, donde el ginecólogo Carlos Martínez fue acusado de abuso sexual por 13 pacientes. De la auditoria resultó una sanción contra Flores, quien fue suspendido un mes de sus funciones. Mientras tanto, en su juzgado la causa contra Gioja descansa tranquila.

El Juez Pablo Flores zafó de ser destituido. Buscaban comprobar si dejó o no prescribir la causa del médico Carlos Martínez, acusado de abuso.

Argentina está plagada de funcionarios inoperantes, ineptos y faltos de pericia. Si alguien reúne esas tres condiciones, es probable que llegue a juez o a ministro. Acaso éste caso no escape a esa fatídica coincidencia donde las virtudes son humanas y los defectos requisito para llegar.

Así nos va.