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Jueves, 05 Marzo 2020 17:19

Piden expulsar a Pichetto del PJ y la presidencia del partido para Fernández

Por El País Diario

El PJ pidió la expulsión del exsenador Miguel Angel Pichetto del partido por haber formado parte de la fórmula presidencial junto a Macri.

En ese marco, varias voces impulsaron el nombre del Presidente Alberto Fernández como la prenda de unidad en una lista para integrar el futuro Consejo Ejecutivo partidario y evitar la realización de comicios internos.

La duda que quedó latente en el microestadio de Ferro, donde se realizó el encuentro, es si Alberto querrá presidir el partido o evitará esa responsabilidad como su ahora vicepresidenta, Cristina Kirchner.

Así lo manifestaron al término del encuentro el actual Presidente del Consejo, José Luis Gioja quien dijo: "Me gustaría que sea Alberto Fernández el próximo presidente del partido, pero hay que ver si él quiere".

Con Gioja coincidió el Ministro de Defensa y dirigente kirchnerista, Agustín Rossi quien recordó que él ya lo había propuesto como prenda de unidad del PJ nacional y se sumó el exintendente de Tres de Febrero e histórico cacique del conurbano bonaerense, Hugo Curto.

"Históricamente el peronismo fue liderado por su presidente de la Nación, así sucedió con Perón y con Néstor Kirchner. Sería lo mejor para el país y para unir bajo un liderazgo el partido", enfatizó Curto.

Sin embargo, tras un breve Congreso donde además de algunas notables ausencias, tal el caso del líder del gremio de camioneros, Hugo Moyano y el Gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, faltó la típica liturgia peronista.

No hubo ni un solo bombo aunque sí se entonó la marcha peronista sobre el final, tras la votación por unanimidad de una nueva Junta Electoral y la lectura del documento en apoyo al Gobierno de Alberto y Cristina Fernández.

Entre los presentes, además de Gioja como presidente del Consejo partidario y Gildo Insfran como presidente del Congreso, se sentaron en primera fila sobre el escenario el Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; el Ministro del Interior, Wado De Pedro; de Salud, Ginéz González García; los gobernadores Lucía Corpacchi (Catamarca), Alicia Kirchner (Santa Cruz), Alberto Rodríguez Saa (San Luis) y dirigentes del kirchnerismo duro como Andrés Cuervo Larroque, Carlos Kunkel, Martín Sabbatella, Daniel Filmus e Intendentes como Fernando Gray y Gustavo Menéndez.

Córdoba y Salta estuvieron representados por sus congresales. También se hicieron presentes los dirigentes de la CGT: Héctor Daer, José Luis Lingieri, Omar Plaini, Antonio Caló y Oscar Gutiérrez.

La interna del PJ de Río Negro estuvo presente cuando desde el escenario tomó la palabra Soria, quien pidió la expulsión lisa y llana de Miguel Pichetto como afiliado del PJ por haber intervenido el partido a nivel provincial y haber integrado la fórmula de Juntos por el Cambio como candidato a vicepresidente de Macri, lo que generó el momento de mayor tensión, con silbidos y aplausos contra el exsenador del PJ.

En tanto, la pelea interna en Córdoba entre el Gobernador Schiaretti y el Senador Carlos Caserio por un lado, y la de San Luis con los hermanos Rodríguez Saá distanciados por una denuncia y expulsión del partido de Adolfo, fueron los temas que generaron mayor tensión frente al clima de unidad que pretendieron imprimirle tanto Gioja como Insfran, dos exgobernadores poco transparentes con las cuentas públicas.

A partir de la votación de la fecha de elecciones, fijada para el 3 de mayo, se abre ahora un período de negociaciones de 25 días para conseguir una lista de unidad para el Consejo Nacional Justicialista. ¿Aceptará Alberto Fernández ese cargo? Por ahora es una incógnita irresuelta.

Apoyo a la renegociación de la deuda y el lawfare

Gioja leyó un documento donde el Partido Justicialista sostuvo que "comparte la postura" del Presidente Alberto Fernández en la estrategia para renegociar la deuda externa y pidió saber "quiénes se beneficiaron con las prácticas de endeudamiento".

Desde el PJ también plantearon la preocupación por las detenciones arbitrarias en Argentina, como consecuencia de procesos poco claros y "presiones conocidas como lawfare e intromisión de algunos funcionarios en la gestión anterior, logrando así una manipulación para instalar en la sociedad una condena anticipada". 

Se trató de un claro gesto del peronismo a la ladrona Cristina Kirchner.